• Andrew Ramz

Jaeden III

Updated: Feb 8

El almuerzo


La clase del profesor Mike duró una eternidad y fue súper aburrida. Pero por suerte, ha terminado. Me alegro de tener a Wade y Laura en todas mis clases. No sé qué haría sin ellos.

Nuestra próxima clase es matemáticas con la señorita Kathy, mi maestra favorita. Ella siempre es muy amable con mis amigos y conmigo. Siempre sonriendo y tratando de hacernos reír. Durante su clase, la señorita Kathy se da cuenta de que Santiago está molestando a otros niños al final del aula. Y ella lo envía directamente al director. Parece que los amigos de Kevin también están en la lista negra.

Después de la clase de matemáticas, tenemos educación física. Nunca me ha gustado hacer ejercicio. Es agotador. El entrenador Martínez siempre nos hace correr y saltar en el gimnasio de la escuela. Pero lo que más odio de su clase es cuando jugamos balón prisionero porque Kevin nos golpea con la pelota y siempre duele.

En el recreo, Laura, Wade y yo siempre nos sentamos a la mesa en la esquina de la cafetería. Siempre nos divertimos y reímos a carcajadas. Nos sentamos muy lejos de todos los demás. Quizás el resto de las mesas están llenas de niños. Pero me atrevería a decir que somos los más felices de todos.

—Y entonces estábamos en el jardín, y luego comenzamos la cuenta regresiva, y cuando llegamos a cero, Jaeden y yo tiramos de la cuerda al mismo tiempo, ¡y el cohete salió volando! —Wade dice sin aliento.

—¿Por qué tienes que decirlo tantas veces? —Laura pregunta, un poco impaciente.

—¡Debiste de haber estado allí, Laura! ¡Fue fantástico! —digo.

—Me hubiera encantado haber estado allí —Laura dice, desanimada. Pero luego nos mira con esperanza—. ¿Creen que puedan ayudarme a hacer un cohete?

Wade y yo nos giramos para mirarnos, y luego la miramos.

—¡No! —decimos simultáneamente, bromeando.

Ella cruza los brazos y comienza a fruncir el ceño.

—No me agradan.

—Entonces quieres que te ayudemos para que puedas hacer realidad tu sueño, ¿verdad? —Wade le pregunta a Laura.

—No —responde rápidamente, luciendo nerviosa.

—Creo que eso es lo que quieres —me río.

—No... no es cierto —Laura dice.

—Vamos, Laura. Cuéntanos cuál es tu sueño —le digo.

—Está bien, está bien —Ella respira hondo y nos mira un poco más tranquila—. Quiero ser una científica súper inteligente para poder ayudar a personas de todo el mundo.

—Y quieres hacer volar un cohete para que tu sueño se haga realidad...

—¡No, no, no! —Laura interrumpe—. Haré que mi sueño se haga realidad de otra manera. Pero aun así quiero hacer volar el cohete. Solo por diversión —ella dice, sonriendo tímidamente.

—Sí, como no —Wade dice.

—¡Cállate, Wade! —Laura dice.

Wade se tapa la boca con las manos y se ríe en silencio.

—¡No van a creer lo que me pasó esta mañana! —Wade dice después de que su risa se calma, mirándonos con entusiasmo—. Cuando me dirigía al aula, encontré un billete de un dólar en el suelo. ¡Estoy seguro de que debe ser una señal de que mi sueño se hará realidad pronto! ¡Puedo sentirlo! —dice emocionado, sonriendo de oreja a oreja.

—Eso fue sólo suerte, Wade, —Laura dice con seriedad—. Eso no significa que te convertirás en millonario.

—Pero puedo sentirlo, Laura. ¡Estoy seguro de que sucederá pronto!

—Si tú lo dices... —Laura dice sin darle importancia—. ¡Oigan, adivinen qué! —De repente nos mira emocionada—. ¡Gracias a mis buenas calificaciones, mis padres me dijeron que me van a comprar un dálmata!

—¡Guau! ¿En serio? —Wade y yo decimos simultáneamente.

—¡Si! Y lo llamaré Marshall, como el de PAW Patrol.

—¡Guau! Quizás Candy pueda conocer a Marshal algún día. Y podemos jugar con ellos e imaginar que son los verdaderos de las caricaturas.

—¡No se olviden de Scobby-Doo! —Wade dice.

—¡Sí! ¡Imaginemos que vienen de otra dimensión para jugar con nosotros!

Candy es un cockapoo y es idéntica a Skye de PAW Patrol. A veces mi mami y yo vestimos a Candy como si fuera Skye. Le ponemos un suéter rosa y un antifaz y luego jugamos en el jardín. Siempre me imagino como si estuviera en un lugar donde pueda estar con los personajes de PAW Patrol y Scooby-Doo y con Danny Williams como el Hombre Araña.

—Wade, ¿por qué no les pides a tus papás que te compren un perro?

—Pero pídeles que te compren un perro como Rubble —Laura dice.

—¡Me encantaría tener uno bulldog inglés! Pero no creo que mis padres quieran comprarme otra mascota. Dicen que mi hámster Harold puede ser la única mascota en la casa.

—No estés triste, Wade —le digo, dándole palmaditas en la espalda—. ¡La buena noticia es que hoy hay un nuevo episodio de PAW Patrol!

Wade y Laura levantan los brazos mientras gritan con entusiasmo.

Y entonces comenzamos a hablar sobre PAW Patrol. Ha sido nuestra caricatura favorita desde que teníamos cinco. Hemos visto los episodios cientos de veces. ¡Nos encantan! Pero estamos empezando a ver Scooby-Doo más porque eso es lo que hacen los niños grandes. Cada semana se transmiten cuatro episodios en Cartoon Network. Dos a media semana y los otros dos el fin de semana. Siempre nos juntamos en una de nuestras casas para ver los nuevos episodios en la televisión mientras comemos bocadillos.

¡Parece que tenemos otro misterio en nuestras manos! Eso es lo que siempre le digo a Candy y Wade y Laura cuando jugamos que tenemos que resolver misterios con Fred y Daphne y Vilma y Shaggy y Scooby. Es super divertido.

Me encanta PAW Patrol y Scooby-Doo, pero no tanto como el Hombre Araña. Él siempre será mi favorito.

—Jaeden —Laura dice cuando terminamos de hablar de PAW Patrol—. ¿Nos vas a decir cuál es tu sueño?

Niego con la cabeza.

—¿Por qué? ¿Es un secreto?

—Sí. —Asiento con la cabeza, sonriendo.

—¿Por qué no nos quieres decir? Somos tus amigos.

—Lo sé. Pero me temo que si les digo, nunca se hará realidad.

—Dinos qué es —Laura dice, un poco impaciente.

—No. —Niego con la cabeza.

—¿Es un auto?

—No.

—¿Un avión?

—No.

—¿Un castillo?

—No.

Laura niega con la cabeza mientras respira profundamente.

—¡Sé lo que es! —Wade dice—. ¡Una isla llena de cosas del Hombre Araña!

—¡No! —me río.

Laura me mira, levantando las cejas y sonriendo.

—¡Ya lo sé! ¡Quieres tener los superpoderes que tiene el Hombre Araña! ¿No es cierto?

Ella está cerca, pero aún no acierta. Es algo más especial que eso.

—No —respondo, negando con la cabeza.

—¡Me rindo! —Laura dice, levantando las manos en el aire—. No sé lo que quieres.

—Lo siento, pero es un secreto —le digo.

Cuando terminamos de comer, suena la campana. Todos los niños se levantan de sus mesas, y veo a lo lejos a Christine y Paul, junto con todos sus amigos, levantándose de su mesa especial en el medio de la cafetería.

—¡Oigan, miren! Son Christine y Paul —les digo, señalándolos.

Son dos de los niños más populares en la escuela. Tenemos casi todas nuestras clases juntas pero nunca hemos sido amigos.

Se dirigen a la salida que está a un lado de nuestra mesa, así que me levanto y saludo cuando pasan.

—¡Hola, Christine! ¡Hola, Paul!

Parece que no me escuchan porque siguen caminando sin darse la vuelta.

—No pierdas tu tiempo con ellos, Jaeden. Sabes que no te escucharán si no eres un niño popular —Laura dice.

—Solo quería hablar con ellos. Tal vez podamos hacernos amigos y luego puedan invitarnos a sentarnos en su mesa —le digo.

—Eso es imposible —dice Laura—. Tendrías que hacer algo especial, para que sepan que existes.

—¿Por qué vienen a esta escuela? Son demasiado ricos para estar aquí —Wade dice.

—Porque viven cerca y sus padres piensan que este es el mejor lugar para ellos —Laura dice.

—¿Se imaginan sentarse en su mesa con ellos? ¡Sería fantástico! —digo.

—No es la gran cosa. Siempre están presumiendo. No necesitas estar con ellos para ser genial. Es mejor estar con amigos de verdad que estar con personas plásticas. Eso es lo que suele decir mi mamá.

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